Google+ Followers

Thursday, September 1, 2011

Sobre la muerte y otras cosas

Porque la escritura también se trabaja, he decidido (por enésima vez estanto fuera del país) retomar mis blogs, más como terapia y ejercicio literario que por comunicar algo a los lectores. No desdeñando claro, la idea de que alguien encuentre aquí también un pequeño ocio, un pequeño refugio o lo que quiera encontrar.

También he decidido regresar a escribir, pues me he dado cuenta que estoy perdiendo sensibilidad y eso me aterra de una forma inexplicable. Mi mundo ha cambio drásticamente en estos dos años y eso empieza desde el idioma, ahora debo pensar en alemán, hablar en alemán y escribir en alemán. Sin embargo estudio en inglés, así que también debo pensar, hablar y escribir en inglés. Mi idioma, se ha visto descuidado y me cuesta a veces unos segundos hilar mis ideas y darles sentido, como antes solía hacerlo. Lo mas preocupante es que por alguna razón ya no siento una gran necesidad de escribir y eso también fue algo escalofriante. No sé dónde estoy desahogando mis dramas-ideas-pesares-alegrías-ociosidades. A veces pienso, me gustaría volver a tener la disciplina y el gusto por escribir, pero por alguna razón termino haciendo otr cosa y cuando decido escribir, no tengo nada que escribir, no sé por dónde empezar, me olvido de la idea y adiós. Eso, viéndolo ahora en retrospectiva, me da miedo, por qué no sé qué es de mí, ¿será que ya no soy la que era antes? Quizá es pura pereza, pero igual me pregunto, mi cerebro no para de pensar, así que tal vez volver a escribir, aunque se para darle descanso a mi cerebro, puede ser una buena idea.

Julio del 2009: Decidí empezar una pequeña aventura en mi vida e ir a Alemania a trabajar como Au-Pair, es decir como niñera. Terminé yendo a Stuttgart, en el estado de Baden-Württemberg y viviendo un año con una familia alemana en donde cuidé a sus dos hijos, gemelos no idénticos de 4 años de edad.

Ahora que miro hacia atrás, veo que el shock tuvo mucho que ver con la ide de que ahora sí, era de verdad, iba a estar lejos de casa por un año en un contexto totalmente diferente, donde no sólo extrañé lo que hacía, mis amigos, mi familia, mi país, sino que descubrí lo que es ser un extraño, un extranjero.

Después de los primeros tres meses, decidí que no quedaba más que disfrutarlo, con todas las responsabilidades y alegrías que eso significaba. Me enseñé a aguantar, a soportar y a ser más paciente conmigo misma. Pero de cierta forma dejé de pensar, de pensar tanto.
Estaba ahí para trabajar y tenía la gran responsabilidad de cuidar de dos niños, así que en eso me concentré y claro, en seguir aprendiendo el alemán.

Así se fue un año, entre el trabajo, estar cansada y hacer fiesta. Conocí gente veraderamente invaluable y vi el mundo a través de los ojos de otras personas, de los mismos alemanes y de otros extranjeros.

Tan sólo confirmé que todo es relativo, que cada cabeza es un mundo, que tus problemas pueden ser nimiedades al lado de otros o viceversa y que si encuentras gente valiosa, no debes dejarla ir.
Sin embargo, lo más sorprendente para mí, fue el significado de la palabra: familia. Terminé de aclarar mis conflictos internos con mi madre y sentí ese dolor de patria, tanto con respecto a mi país como con respecto a mis padres. Me di cuenta que son las personas más importantes en mi vida, sin importar lo que haya pasado entre ellos, entre nosotros, y que ellos igual aprenden todos los días de mí y su relación hacia conmigo y la distancia, la tristeza, el coraje, la incertidumbre. Todo los días es un devenir de emociones. Sentí lo que es extrañar, sobre todo a mi hermana y sigo aprendiendo que no puedo resolver todo, que tengo que vivir mi vida, que no puedo tenerla en una burbuja y que es difícil apoyarla estando lejos, pero que alguna manera debe de haber.

Julio 2010: último mes en Stuttgart, obtuve la admisión para dos universidades y al final decidí estudiar en inglés porque no me sentía segura de estudiar en alemán, en fin. No me arrepiento, pero queda pendiente seguir puliendo el idioma. Empecé la maestría en Estudios del Patrimonio Cultural de la Humanidad. Como en muchas cosas, hay muchos detalles e imperfecciones, pero las personas que he conocido, han valido la pena la experiencia así como el conocimiento al que he sido expuesta. Sigo en desarrollo, aún no sé a dónde nos llevará ese camino.

Julio 2011: Terminé el segundo semestre de la maestría, sigo enfocandóme hacia lo denominado Patrimonio Cultural Inmaterial, el plan fue terminar todos los créditos, para poder vivir en otra ciudad, hacer pasantías, trabajar, escribir un proyecto y la tésis, hasta el momento el plan va en marcha, ya hice mi primera pasantía en el museo de la ciudad de München, en el área de teatro, títeres y marionetas. Aprendí, practiqué el idioma y conocí gente muy amable. El proyecto sigue en pausa, pero lo requiero para tener todos mis créditos y sólo escribir la tésis, que aún está en "veremos".

Ahora sobre la muerte.
Llegó inesperada. Falleció el padre de la persona más cercana a mí en estos momentos. Fue de una manera súbita y no lo veíamos venir. Me impactó... la muerte siempre me impacta. Lo vi un día, nos despedimos -como pocas veces -algo rápido y sin mucho entusiasmo. Luego lo vi en el hospital, me agradeció haber ido a verlo y una semana después falleció. A sus 70 años una embolia pulmonar fue mucho. Los pensamientos de: pero si... invanden mi mente y me enojan, porque el hubiera no existe.